Para nosotros, el auto del futuro es mucho más que un medio de transporte.
Los nuevos modelos hicieron su debut la semana pasada en el CES de Las Vegas, exhibición de productos electrónicos que adquiere creciente relevancia en el mundo automovilístico conforme los coches son cada vez más como computadoras con ruedas. Al menos nueve fabricantes de autos y 115 compañías de tecnología automotriz mostraron sus productos, ocupando 25 por ciento más superficie de exhibición que el año pasado; pese a que esta semana se llevará a cabo una importante muestra de autos en Detroit.
“Los fabricantes de automóviles han entendido que la tecnología es un elemento cada vez más importante de los vehículos”, dijo Laura Hubbard, portavoz de la Asociación de Tecnologías de Consumo, organizadora de CES. “Ya no se describen como compañías de autos”, dijo en una entrevista sobre el cambio. “Se definen como compañías de movilidad”.
De modo que las compañías no solo desvelaron coches, también anunciaron asociaciones y proyectos. General Motors dijo que invertirá 500 millones de dólares en Lyft, servicio de transporte colaborativo, a fin de crear una red de vehículos autónomos a demanda. Toyota anunció al equipo que emprenderá su esfuerzo de investigación de mil millones de dólares para desarrollar inteligencia artificial y robótica, en asociación con Stanford y MIT. Por su parte, Ford informó que está utilizando productos de Amazon para vincular autos inteligentes con casas inteligentes, de manera que los conductores puedan operar dispositivos domésticos conectados por wi-fi.
“Percibimos que el futuro de la movilidad debe ser conectado, transparente y autónomo”, dijo Dan Ammann, presidente de GM, al anunciar la sociedad con Lyft, un acuerdo parecido al que hizo Ford, el año pasado, con la startup de autos compartidos Getaround.
Bob Carter, de Toyota, dijo que el vehículo del futuro es “más que una modalidad de transportación”, señalando su capacidad para ser más útil y “emocionante”. Agregó que la siguiente generación de autos “conectados y automatizados” llegará “antes de lo que creen”.
CES presentó algunos ejemplos de lo que depara ese futuro, incluyendo el i8 Mirrorless de BMW, auto concepto que sustituye los espejos laterales por cámaras que apuntan hacia atrás, y el aerodinámico Concept IAA de Mercedes Benz, con tablero luminoso.
Toyota, que el año pasado inició las ventas de su Mirai con motor de hidrógeno en Estados Unidos y Europa, exhibió unos cuantos autos concepto, como el FCV Plus de dos plazas.
El modelo más llamativo de la muestra fue el monoplaza FFZERO1, auto eléctrico súper rápido que parece un Batimóvil con alas. Su fabricante, la californiana Faraday Future, lo describe como un “auto de conceptos” y una “maravilla de ingeniería”, que no obstante, no está listo para producción. La compañía –bien financiada y algo misteriosa, que en breve iniciará la construcción de una fábrica de mil millones de dólares en las afueras de Las Vegas- ha desatado el rumor de que podría ser una incursión encubierta de Apple en la industria automotriz.
Bolt de GM
Mucho más práctico es el Chevy Bolt 2017, no debe confundirse con el Volt 2016. El nuevo modelo es un vehículo eléctrico (VE) de cuatro puertas para cinco pasajeros, capaz de recorrer 320 kilómetros con una carga completa de la batería, y alcanza 80 por ciento de su carga en apenas una hora. Mary Barra, presidenta de GM, informó que iniciará la producción este año, y estará a la venta en 2017 por unos 30 000 dólares, luego de los descuentos gubernamentales.
“Es el primer VE que rompe el código de largo alcance y precio accesible”, dijo en CES.
“Consideramos que el Bolt es más que un auto. Se trata de una plataforma escalable para nuevas tecnologías”. La emprendió contra recién llegados a la industria como el Tesla de Elon Musk, argumentando que los clientes de Bolt “no tendrán que ir a otro estado para comprar o dar servicio a un VE”, porque GM cuenta con 3,000 concesionarias.
